El funeral del recluso árabe fallecido por cáncer, de cuya muerte la Autoridad Nacional Palestina (ANP) responsabiliza a Israel, ha estado marcado por el lanzamiento hacia Israel de granadas de mano y munición real por multitud de jóvenes palestinos.
La muerte de un recluso enfermo de cáncer, de la que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) responsabilizó a Israel, ha provocado fuertes protestas entre otros presos árabes.
El preso, Maysara Abu Hamdiye, de 64, falleció el pasado 30 de marzo tras ser trasladado de la cárcel de Ramòn al centro penitenciario de Seroka, más cercano al hospital de Bersheva (en el desierto del Negev), donde recibía atención médica por el cáncer de garganta que padecía.
El ministro palestino de Asuntos de Prisioneros, Isa Qaraqe, denunció que el cáncer de Hamdiye se extendió "por no recibir atención médica a tiempo".